Blog de desatascos Elche

En fontanería ¿qué y cuanto es una pulgada?

¿Cuánto es una pulgada en conceptos de fontanería?

En instalaciones sanitarias se utilizan ciertas medidas para ejecutar las labores y con esto no quiere decir resulte más complicado, todo lo contrario, la pulgada es una unidad de medición a nivel mundial y de uso habitual y lo aplicamos para numerosos escenarios.

Para calcular cuánto mide una pulgada anteriormente se usaba el hueso pequeño del dedo pulgar. Esto regularmente se hacía, pero existía cierta disparidad ya que no todas las personas tienen la misma longitud en sus dedos y por ende se tomaba la medida de manera muy subjetiva. Como consecuencia se seleccionó la unidad de medida inglesa como base y adecuarla, dado que de igual manera había una pulgada española (fundamentada en el pie castellano) pero esta tenía menor longitud, específicamente 23,22 milímetros.

Para estos escenarios, indicamos que una pulgada es lo mismo que decir  25,4 milímetros o 2.54 centímetros. De igual manera tienes que tener en consideración que, en países como Estados Unidos, aún no se ha establecido, es por ello que utilicen unidades diferentes como el pie, la yarda o la milla. Sin embargo la aplicación del Sistema Métrico está bastante generalizado.

Por otra parte, para prevenir complicaciones, resulta trascendental demostrar que una persona profesional en el área pueda expresarse a una pulgada para describir a piezas sanitarias de diversos diámetros, por eso de allí que sea útil tener presente que la medición que se utilizaba para esas tuberías tuvieran 25,4 milímetros de medición interna. Dicho esto, puede expresarse de un roscado de una pulgada así esta tenga de medida más de 33 milímetros, pero esto lo realizará refiriéndose con la tubería si esta tiene de diámetro los 25,4 milímetros.

Ahora bien, debemos de manipular las piezas que más se adapten a nuestras a las situaciones que se nos presente, teniendo en consideración que la famosa unidad de medida como lo es la pulgada se constituyeron cuando se empleaba el fierro, también llamado hierro para producir los conductos formados por tubos. Si usamos otro tipo de material, bien sea el hormigón, policloruro de vinilo (PVC), cobre o plástico tenemos que evaluar qué medida nos resulta más fácil manipular, si es la unidad de medida habitual como lo es la pulgada o se nos hace más cómodo trabajar con las unidades de medida en milímetros.

Normalmente en la fontaneria y el desatascos hay tablas por montones de conversiones de unidades de longitud, hasta en internet lo podemos conseguir fácilmente no solo de conductos de tubería de igual manera aplica para el roscado (rosca) que utilizaremos en los trabajos. Si usamos tuberías de cualquier material exceptuando las de hierro estas se miden en milímetros, que es la unidad de medición de uso estándar. Hablando ahora por su parte del roscado, estas piezas se medirán con la pulgada como unidad de medida.

Estas unidades y medidas nos facilitan las elecciones para escoger algún diámetro de tubería cuando ejecutamos ciertos trabajos. Ante cualquier duda que se nos llegue a presentar acude a un equipo de personas profesionales en el área y técnicas de desatascos Elche.

Filtraciones y humedades: detectar fugas de forma eficiente

Descubrir las averías en nuestras fontanerías a tiempo sería la mejor solución a las graves consecuencias que estas llevan consigo.

Las averías de agua son situaciones que cuando se presentan resultan muy alarmantes para cualquier persona que tenga una casa o local comercial, estos problemas deben resolverse lo más pronto que se pueda, ya que esto puede repercutir de forma muy negativa a nuestras propiedades y resultando grandes gastos para que sean reparadas.

El reparar una avería la cual podamos ver resulta mucho más sencillo. Ahora bien, resulta que las averías que son más habituales son las que no podemos observar. Teniendo en consideración este punto, fácilmente puede pasar un período de tiempo considerable en cual apenas nos demos cuenta de que existe una avería en nuestra fontanería y cuanto más nos tardemos en localizarla, los daños serán cada vez mayores y el recibo que nos llega del agua se verá sumamente incrementado aumentando este su costo.

Dicho esto, te brindaremos ciertas técnicas que aplican las personas profesionales en la materia para localizar las averías con eficiencia:

Comenzaremos a abordar los problemas más frecuentes que ocurren, que sin lugar a duda es cuando el sistema de tuberías ya tiene mucho tiempo en uso y se ha ido deteriorando, terminando por fracturarse los conductos de la tubería. Lo más probable es que esto te suene familiar cuando hayas podido observar agua derramada debajo del fregadero de cocina, lavamanos o hasta el aparato eléctrico de calefacción

Ahora bien para localizar una avería de agua los especialistas en desatascos tienden a realizar lo que te explicaremos a continuación:

  • Clausuran momentáneamente las válvulas de paso que tengamos e nuestra propiedad y a continuación verifican si el medidor del agua sigue funcionando o no. Los fontaneros te explicaran si está trabajando o ya no lo hace, si por los medidores está pasando algún caudal de agua o no.
  • En el baño específicamente en nuestro inodoro es sencillo comprobar si existe una fuga en la cisterna de este, ahora bien esto lo podemos hacer observando si fluye agua a través de este o bien, buscamos un pedacito papel y los echamos en las paredes y vemos si se humedece o no, si se moja es porque existe una avería.
  • Si el problema ya se trata del sistema de tuberías podemos oír prestando mucha atención para conocer el estado en el cual se pudiera encontrar y visualizar el brillo de las juntas de las cerámicas que tengamos, etc.

Por otra parte, dado que estamos en el siglo XXI, existen técnicas muy sofisticadas que nos serán de gran ayuda para averías que no podamos visualizar, esto evitando tener que romper tabiquerías o el acabado de piso que tengamos, pero  ojo, para lograr esto se necesitan equipos de tecnología de punta que obligatoriamente deben ser manipulados por trabajadores de desatascos altamente profesionales y capacitados para dicho fin.

A continuación te mencionaremos diversas técnicas para la localización de las averías:

  • Los dispositivos electrónicos los famosos correladores. Es el método más popular. Su metodología consiste en lo siguiente, en colocar dos o más sensores que estén en contacto con la tubería a ambos lados de la fuga que se sospecha, estos sensores registran y transmiten el sonido, ejemplo el silbido de una fuga, entonces su posición exacta es calculada mediante la correlación de los sonidos que llegan a cada uno de los sensores.
  • Cámaras termográficas. Detectan la avería cuando localizan una variación de grados de temperatura.
  • Gas trazador. Se termina por vaciar al completo la tubería a estudiar y se introduce por la misma una mezcla de nitrógeno e hidrógeno, después que la mezcla fluye por el lugar dañado, esta toma dirección hacia la superficie penetrando el suelo y es detectado.
  • Geófonos. Mediante impulsos eléctricos muestran fuerza y movimiento que el agua pueda tener.

A final de cuentas, lo más recomendable es que un equipo de desatasco profesional te brinde sus servicios para que te una solución adecuada a la fuga que se te presente.

¿Tuberías atascadas? ¡te damos unos consejos!

Primeramente lo que debes de tener muy en cuenta, es investigar y verificar que el drenaje de tu cocina así como el sifón este lo más despejado y limpio posible, que no tenga ningún tipo de obstrucciones, si no es así, pues te tocara limpiarlos, de manera de asegurarte que el agua fluya adecuadamente. Si la fontanería quedo igual, entonces acude a estos consejos que te dejaremos aquí en este post.

Tienes que conservar limpio el sifón

Primeramente lo que debemos efectuar antes que nada sería limpiar esta pieza sanitaria, este se encuentra ubicado exactamente abajo del lavavajillas. Esta pieza tiene un tapón con rosca que debes de quitar, para aflojarla tienes que desenroscar en sentido antihorario a las manecillas del reloj. Cuando ya logres quitarlo asegúrate de ubicar un balde o recipiente para contener el agua que saldrá de este. De igual manera el tapón límpialo y la parte interna con un paño humedecido en un producto especial para desengrasar. Si ves que a la junta se le observan facturas, sustitúyela. El tapón Colócalo de nuevo y verifica que el agua pueda fluir por el sumidero adecuadamente. Si el trabajo resulto como lo esperabas,  le diste solución, pues perfecto, enhorabuena por ti, pero si esto no es así, entonces aplica las siguientes técnicas que se detallan a continuación.

En el cuarto de baño se hace también la respectiva limpieza al sifón, aplica los pasos anteriores, desenrosca el tapón y tratar de quitar todo lo mugre que veas que se ha ido acumulando a través del tiempo. Volvemos a poner todo en su sitio después que hayas limpiado, acto seguido abre las llaves y observas que el agua pueda correr con normalidad, si no es así, tranquilo, hay otros pasos que te explicaremos en breve. Desde nuestra empresa aconsejamos que te  asesores con una persona especializada o una compañía profesional en desatascos Elche.

Obstrucciones que se generan en las cañerías

Después que haz probado con los métodos anteriormente explicados, y no conseguiste solventar el problema es bueno que consideres utilizar desatascadores. A continuación te informamos sobre los más utilizados. A través de estos detalles elige el que te convenga

Ventosa

Desatascador común, una ventosa con el típico mango. Trabaja por absorción/succión. Debemos aproximar este desatascador al sumidero del lavavajillas o lavamanos y cubriendo la salida con un paño. Provocaremos un vacío y el agua surgirá con presión acompañándolo los desechos que está obstruyendo las fontanerías. Recoge lo sucio de una vez. Haz esta acción hasta que por fin salgan los desechos que están obstruyendo la tubería. Aplica este método como la primera opción, porque las otras técnicas son más complicadas.

Muelle

Hablando de otra técnica que aconsejamos nosotros como firma de desatascos en Elche es utilizar una herramienta conocida como muelle que metemos en los drenajes por el sifón. Existen de diversas dimensiones.

Su metodología: metemos el muelle, dándole vueltas poco a poco, y el sucio presiona y desatasca la fontanería. Si ya terminanos, entonces a medida que extraemos el muelle el sucio vendrá con él. Contamos con este tipo de desatascadores como máximo para 10 metros.

Este método es recomendable cuando no dudas de que existe algo atascando el drenaje y la fontanería es muy vieja, y lo que menos quieres es aventurarte a estropearlas con alguna sustancia.

Neumático

Un tipo de ventosa más actualizada. Su función mediante empuje de succión y aire. El mango en el orificio del drenaje comprimiendo rápidamente arriba y abajo tratando de desatascarla y sacando a la vez los desechos que pueda esta tener. La metodología como puedes ver es muy sencilla.

Sustancias químicas

Gel, granuladas, en polvo.

Considera aplicar este método como última opción si es necesario. Algunos pueden ser abrasivos. Cuando estés manipulando esta clase de productos asegúrate de protegerte las manos con guantes.

Ahora bien una combinación de los métodos que te explicamos anteriormente no cabe duda que  tu fontanería las mantendrás  como debe ser, alargando la vida útil de las mismas.